Hola a Todos,
Ummm… El título lo dice todo, verdad? Hoy abro una núeva página en el Blog “Odres Nuevos” dedicada a LOS CUENTOS.
Los que me conocéis sabéis que tengo un montón de cuentos archivados. Cuentos de diversas culturas, de diversas tendencias y estilos, pero, sobre todo, cuentos que te llevan a reflexionar. Voy a ir recopilándolos poco a poco y metiéndolos en esta página, a fin que podamos utilizarlos en cualquier momento.
Como siempre, os dejo la puerta abierta para que mandéis vuestros cuentos, esas historias que nos llevan a reflexionar, que nos llevan al país de nunca jamás… y así incluirlos dentro de este Gran Libro de Cuentos.
Un abrazo fuerte… de los que comienzan diciendo “Érase una vez…”
Fer
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“Érase una vez en un castillo encantado del reino de…”







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Me encantan ¡Qué bonitos! ¡Qué Bonitos! y además cuanto deberíamos aprender de ellos. Son para recordarlos siempre.
Gracias otra vez por lo que nos aportas a todos y por tu dedicación.
Me han encantado.
La verdad es que pocos cuentos de los que me has enviado, por no decir ninguno, no me han gustado.
Que importante es saber reirse de uno mismo. PERFECTO ZEN
Gracias Fer por esta página en concreto y por crear el blog.
Un besote
Gracias de una desconocida que buscando, buscando, me encontré con vosotros. que regalo. Y los cuentos son la herramienta mas preciada de mi trabajo con jovenes. Un abrazo
Fer:
felicidades..por las 15.mil y que sean mass..sigamos agrandando la pasión y la entrega al evangelio y que la esperanza sea um signo que avance y se traspase.
Cariños
xime
Espero poder compartir algun cuento con vosotros. Gracias.
Gracias, un dia buscando en internet, me tope con Odres, y empece a visitar la pagina de vez en cuando, ahora la abro todos los dias para leerla, encontrar una reflexion, o como esta vez los cuentos que de verdad estan muy bien. Y bueno, siempre que ando en busqueda, me dejo llevar por el olfato y siempre encuentro la respuesta que necesitaba. Hoy la encontre. un abrazo.
Lo felicito por todo el buen material que brinda a través de este medio.
Gracias por su saludo de “Paz y Bien”, es lo que todo mundo necesita. Es una forma de evangelizar.
Hoy me tropecé con esta pagina de Odres, buscando la reflexión del evangelio de mañana Domingo, revisé totalmente esta página y me encantó.
Que el Señor lo bendiga siempre y guíe su trabajo para llevar el mensaje de la Buena Nueva a todo el mundo y lugar.
Que los espejos no tapen nuestras en ventanas.
Bendiciones Fer,
De mi mayor consideración:
me llamo Alejandra y soy Directora de un jardín de Infantes de una Escuela católica franciscana y me gustaría recibir material, dibujos y celebraciones. Ahora lo que más urgencia es material para trabajar en el nivel inicial Ser Cristiano hoy, que es nuestro lema.
Muchas Gracias. PAZ Y BIEN
Muchas gracias por los dibujos sobre el evangelio. Para mi que trabajo con niños pequeños y jovenes es una maravilla
encontrar estos dibujos tan sugerentes y al mismo tiempo,
tan claros y fáciles de explicar. Que DIOS siempre les acompañe y bendiga por todo el bién que dan a los demás .
Les saludo con gran cariño ….Y Muchas gracias nuevamente . Conchi Jiménez
Hola Paz y Bien Fer
Me encanta èsta pagina, las parabolas son una forma de aprender el perfecto Zen a reirse de uno mismo es una diversiòn interesante, te ayuda a integrarte a ti mismo, a agradecer a Dios porque todas las experiencias que nos pasan estan para ensañarnos algùn mensaje.
Un abrazo a todos
Hna. Marixa
Hola, te recomiendo la página de Cuentos:
http://www.antesdedormir.com.ar/
Un comentario del autor de la página que os puede interesar:Con cierta frecuencia padres y madres preocupados por el efecto que una separación pueda causar -o ha causado- en los hijos me piden que escriba un cuento para tratar de explicar la situación.
Y yo, que he escrito sobre infinidad de temas, no consigo pasar de la primera línea. Me planto ante el editor de texto y pienso “¿cómo le explico a un niño que el que sus padres no se quieran es normal, y que no tiene que tomárselo a mal?”. Y claro, no puedo pasar de ahí.
Porque da igual lo que yo diga. El deseo -debiera ser incluso un derecho- de todo niño es que sus padres se quieran. Para los niños el cariño de sus padres es todo. Es lo que les da la seguridad que necesitan para seguir creciendo. Así que si el cariño de sus padres se acaba, ¿cómo no va a tomárselo a mal? El niño, que es tan egocéntrico, no dejará de pensar en cuánto quedará para que el cariño de sus padres hacia él termine, y además pensará que todo eso ocurre por su culpa, pues su pequeño egoísmo no le deja ver el mundo más allá de sus circunstancias inmediatas.
Así que no hay cuento para hacerle tragar semejante “sapo” a un niño. Si las separaciones son dolorosas para los mayores, para los niños son durísimas. Por eso la mayoría necesitan una atención especial, e incluso tratamiento, para tratar de evitar los efectos negativos habitualmente asociados, como falta de autoestima, ansiedad, inseguridad, regresiones, bajo rendimiento académico, depresiones, hipermadurez, etc…
Pero mi intención con este artículo no era tratar los problemas que las separaciones originan en los niños. Baste decir que necesitarán muchííííííísimo cariño por parte de ambos padres, repetirles hasta la saciedad que el amor por los hijos es diferente y que nunca dejarán de quererles, y mantener la presencia, el diálogo y la colaboración a la hora de educarlos (condiciones, por cierto, que casi siempre son más difíciles de cumplir que resolver un problema de pareja).
Lo que yo quería es darle la vuelta a la tortilla. Porque lo que hace falta no es un cuento para los niños, sino un cuento para los padres. Un cuento que explique que los niños no pidieron nacer, y que ante ellos los padres somos responsables de quererlos y querernos entre nosotros. Un cuento que hable de cuántos problemas muy sencillos de superar provocan separaciones definitivas simplemente por desconocimiento o por no pedir ayuda -que las más de las veces se limitaría a detallar las crisis habituales de una pareja y explicar que no tienen nada que ver con falta de amor, sino con cambios importantes en determinados ámbitos de la vida que requieren cierta adaptación- o por pensar que huir de los problemas hace algo por solucionarlos. Un cuento que explique la profundidad de los compromisos que se adquieren al formar una familia, y que explique que por el hecho de “romper los papeles” no desaparecen muchos de esos compromisos. Un cuento que recuerde que amar es pensar más en los demás que en uno mismo, y que el amor se nutre del perdón y se envenena con el orgullo.
Con un cuento así seguirán rompiéndose muchas familias en circunstancias extremas, y poco se podrá hacer con las que ya están rotas, pero al menos esperaría que la próxima vez que, cansados y hartos de mil cosas, estuviéramos a punto de tirar todo por la borda, imagináramos a nuestros hijos sentándonos sobre sus rodillas para leernos el cuento titulado: “El papá y la mamá que querían tanto a sus niños, que se esforzaron por seguir queriéndose entre ellos”. Y como esto de amar tiene mucho que ver con “querer querer”, seguro que terminarían consiguiéndolo, para que la historia pudiera tener el clásico final de cuento: “y aunque les costó lo suyo, fueron felices, y comieron perdices”.
Pilar, Dios sabe cuando nos muestra lo que necesitamos conocer y hoy, a mas de medio año de tu comentario, lo leo y confío en que hayas podido escribir ese cuento para los padres, porque duele mucho a las abuelas ver como aquellos hijos que criamos a la sombra de un hogar donde sus padres se decidieron a superar sus dificultades para que ellos crecieran en un ambiente de seguridad, de respeto y de amor, hoy son los protagonistas de esas historias en las que sus hijos, nuestros nietos, son las victimas que sufren, yendo de un lado a otro, de una camita por unos días a otra camita el resto de la semana, o que no entienden la ausencia de uno de sus padres o el gesto amargo en la cara del padre con el que viven al mencionar al otro, en medio de sus padres separados por muchas razones. Ojala escribieras ese cuento para los padres de hoy que miran con lastima a los padres de ayer, sin comprender que darles esa seguridad, ese techo, ese abrazo compartido, ese guardarnos nuestras dificultades para que ellos vivieran seguros, ha sido nuestro mayor reto y nuestro mayor logro.
Hola otra vez, yo también he leído el libro Si tú me dices ven… es de esos libros de los que aprendes muchas cosas. Interesante también la vida de su autor Albert Espinosa, ejemplar, podéis ver su página web. También os recomiendo el Mundo Amarillo, en el que explica todo lo que aprendió a raiz de su larga estancia en el hospital. Toda una lección de vida. Un libro para subrayar, llevar a la práctica y dejar en la mesilla.
Un saludo y que tengáis un buen día
me encantò la secciòn de los cuentos muchas gracias por darnos tanta riqueza para compartir.
wow! que majícos!
Hola! Me parecen excelentes estos cuentos de la vida real. Vamos a darnos a la tarea de que lleguen a quienes los necesitamos y a quienes estan aun limitados de contar con este medio. Un abrazo Fer
Hola Fernando, son unos cuentos excelentes como decimos acá “cortos pero sustanciosos” , siempre me ha encantado el texto “donde está tu tesoro, allí está tu corazón” y uno de los cuentos hace alusión al respecto. Saludos
Felicidades hermosa pagina la que tienes
¡Cuentos lindisimos!… definitivamente para compartirlos! Mil gracias… espero con ansia los que siguen! Y, enmedio de la violencia que cobra vidas en un pais que NO esta en guerra, como es Honduras, la oportunidad de ver el rostro de nuestros hermanos del Africa y extender de veras, el corazon en nuestra oracion por la paz. Gracias Fernando. Dios te bendiga